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Terra
La Coctelera

Categoría: Caricias para el Alma

Caricias para el Alma

A Mi Hijo

Solo por hoy, en la mañana, voy a sonreír cuando vea tu rostro y reír cuando tenga ganas de llorar.

Solo por hoy, en la mañana, voy a dejarte escoger la ropa que te vas a poner, voy a sonreír y a decirte que te queda perfecta

Solo por hoy, pediré un día de descanso, ó vacaciones, para llevarte al parque a jugar.

Solo por hoy, al mediodía, voy a dejar los platos en la cocina y voy a dejarte que me enseñes como armar un rompecabezas.

Solo por hoy, en la tarde, voy a desconectar el teléfono y a apagar la computadora, para sentarme junto a ti en el jardín para hacer burbujas de jabón.

Solo por esta tarde, no voy a reclamarte ni siquiera a murmurar, cuando tu grites y llores cuando pase el carro de los helados, y voy a salir contigo a comprarte uno.

Solo por esta tarde, no voy a preocuparme sobre que va a ser de ti cuando crezcas y voy a pensar otra vez en todas las decisiones que haya hecho acerca de ti.

Solo por esta tarde, te estrecharé en mis brazos y te contare una historia acerca de cuando tu naciste y sobre lo mucho que te quiero.

Solo por esta noche, te dejaré salpicar en la tina y no me voy a enojar.

Solo por esta noche, te dejaré despierto hasta tarde, mientras nos sentamos en el porche a contar las estrellas.

Solo por esta noche, cuando pase mis dedos entre tu cabello mientras rezas, simplemente daré gracias a Dios por el mayor regalo que he recibido.

Voy a pensar en las madres y en los padres que están ahora buscando a sus hijos extraviados; las madres y padres que visitan a sus hijos en sus tumbas en lugar de sus camas,
y en las madres y padres que están en los hospitales
mirando sufrir a sus hijos, gritando por dentro por no poder hacer nada mas.

Y cuando te dé un beso de buenas noches te voy a estrechar un poco más fuerte y un poco más de tiempo.

Así, agradeceré a Dios por ti y no le pediré nada, excepto, un día más.

Creo que estamos demasiado absorbidos en nuestras rutinas diarias que olvidamos el hermoso
regalo que SON REALMENTE los niños.

No podemos saber si DIOS nos dará un día más para poder disfrutarlos.

Caricias para el Alma

Pequeño corazón duerme entre mis brazos


Pequeño corazón duerme entre mis brazos,
déjame ver esa carita y esos ojos tan hermosos,
comienza a soñar con un bosque encantado,
lleno de arco iris y hadas a tu lado.

Déjame arrullarte pedacito de cielo,
porque todos los problemas se disipan a tu lado,
que esta realidad que ahora vivo lo es todo,
y me siento tan feliz de verte descansando.

Mientras duermas quiero cuidarte bebe,
velar tus sueños cada instante por siempre,
relatar mil historias, todas llenas de ti,
que eres mi alegría, mi ilusión, mis ganas de vivir.

Duerme angelito, sólo tu eres mi motivo,
tu eres la bendición más grande que Dios me dio,
descansa en este cielo con nubes de algodón,
ahora sabes que tu sueño le da paz a mi corazón.

Duerme mi pequeño sol radiante,
deja que la oscuridad dure un instante,
prepárate para otro día lleno de felicidad,
de ahora en adelante tratare de hacer tus sueños realidad.

Caricias para el Alma

Hijo Preferido


Cierta vez preguntaron a una madre cuál era su hijo preferido, aquel que ella más amaba.

Y ella, dejando entrever una sonrisa, respondió: Nada es más voluble que un corazón de madre.
Y, como madre, le respondo:

el hijo dilecto, aquel a quien me dedico de cuerpo y alma... Es mi hijo enfermo, hasta que sane.
El que partió, hasta que vuelva.
El que está cansado, hasta que descanse.
El que está con hambre, hasta que se alimente.
El que está com sed, hasta que beba.
El que está estudiando, hasta que aprenda.
El que está desnudo, hasta que se vista.
El que no trabaja, hasta que se emplée.
El que se enamora, hasta que se case.
El que se casa, hasta que conviva.
El que es padre, hasta que los críe.
El que prometió, hasta que cumpla.
El que debe, hasta que pague.
El que llora, hasta que calle.
Y ya con el semblante bien distante de aquella sonrisa, completó:
El que ya me dejó...
...hasta que lo reencuentre...

Caricias para el Alma

Cuando duele el alma

 
De repente un día cualquiera

uno se despierta, sin deseos de levantarse de la cama, los ojos le pesan y las sábanas son el refugio perfecto. Pero inevitablemente hay que salir, levantarse, y hacer al desayuno. Es un asunto complicado si no hay voluntad para nada, pero lo dejamos pasar como si nada grave estuviera ocurriendo, simplemente no era un buen día.

Sin embargo, otro día se repite la misma historia, pero los síntomas se acentúan, hay una angustia inexplicable y cualquier motivo, por insignificante que sea, es causal de llanto. Ese sentimiento se acrecienta y se hace más fuerte, cada vez se produce con mayor frecuencia y se convierte en una prensa que impide el flujo normal de la respiración. En ese momento todo es color de hormiga y nadie es buena compañía, el apetito disminuye o por el contrario, es insaciable, ambos extremos son un indicio de que las cosas no marchan bien.

Salir a la calle no es la mejor opción, por lo tanto, queda descartada. Las náuseas, dolores de cabeza y el dolor del alma impiden que se realicen a cabalidad las tareas de la vida cotidiana. Sólo pensamientos negativos recorren la mente y la debilidad crece cada vez más. Desde un tiempo atrás la familia y los amigos quedaron a un lado y la soledad es la única compañera. Paradójicamente, en ese estado no se puede convivir consigo mismo y los demás son los culpables de esta desgracia.

Se produce un grito desgarrador pidiendo ayuda, advirtiendo que el dolor del alma es intolerable y por lo tanto, perjudicial para la integridad del ser humano. Esta enfermedad mental, cuyos síntomas son dolorosos, es la comúnmente llamada depresión. Muchas personas la padecen, pero pocas piden ayuda. Seguramente en algunos casos hay motivos concretos que llevan a alguien a tanto sufrimiento, en otro no los hay, es la misma persona que tiene su autoestima tan baja y su dolor tan grande que magnifica todo, que tiene miedo, se siente incapaz de ser querida por alguien, y la vez, según ella, es incomprendida por todos.

Hay que saber también que hay varios estados depresivos, varios tipos de depresión, que no a todos les sucede lo mismo y de la misma manera, pero hay patrones comunes, ya que con la depresión se pierde la capacidad para alegrarse y sentir placer por las situaciones cotidianas de la vida. Si pierde la capacidad de hacer proyectos, de planificar un futuro, de sociabilizar, se pierde la voluntad, de ´hacer´. La depresión es un pozo, se va haciendo cada vez más profundo, por eso hay que hacer hasta lo imposible por salir.

Hay que pedir ayuda, hablar, demostrar los sentimientos, sacar a la luz las preocupaciones, angustias y miedos. La ayuda profesional es importantísima, porque le permite ver al paciente lo que sucede desde otro perspectiva, descubrir el por qué y es una ayuda para encontrar una salida. Ayuda a encontrarse consigo mismo, para aprender a quererse, a valorarse, a respetarse y a mejorar la autoestima. No se buscan culpas ni culpables, se ven las responsabilidades.

Pero la persona depresiva no es la única que sufre, también lo hace su familia y los amigos. Por esto hay que consultar al psicoterapeuta cuanto antes, cada tratamiento se planifica de acuerdo a las particularidades del caso. Los estados depresivos no se pueden manejar sólo con la voluntad, dado que hay tanta negaciones en el paciente que los reproches, las culpas, los miedos, los sentimientos negativos son muchos y a su vez son producto de una historia personal, de una situación actual, de las relaciones familiares e interpersonales.

Por lo tanto se planifica la terapia y se va reacomodando de acuerdo con los pasos que dé el paciente. El proceso no es mágico, se basa en la retroalimentación. Así el paciente y el terapeuta, ambos respetando los papeles que asumen, pueden avanzar conjuntamente, sólo si el enfermo realmente anhela superarse y mejorarse. La depresión es un círculo vicioso que contagia y aleja a quienes rodean al paciente. Por esto es prioritario pedir ayuda, se puede salir de pozo con el apoyo del especialista. Después de todo será posible volver a encontrar esa persona que se creía perdida, la esperanza siempre está allí y las ganas de vivir también, entonces ¿por qué dejarlas morir?